El reconocido consultor político, sociólogo y escritor Carlos Malo de Molina ha difundido un análisis crítico titulado «Sánchez contra la Democracia», donde examina en profundidad el panorama político actual de España. En este artículo reciente, Malo de Molina afirma que la estructura democrática española afronta una presión creciente debido a un ejercicio de poder dominado por el narcisismo, la falta de transparencia y un control persistente sobre las instituciones.
Este análisis no nace en el vacío. Existe un hilo conductor invisible que une su reciente denuncia con más de tres décadas de investigación sociológica y ensayos políticos. A continuación, desglosamos las claves de su artículo y su asombrosa coherencia con su legado literario.
Un examen sobre la dinámica política y la configuración del sistema
En su escrito, Malo de Molina no solo evalúa la gestión gubernamental, sino que profundiza en el perfil psicológico y político del presidente Pedro Sánchez, a quien describe como un líder cuya prioridad es el mantenimiento del poder por encima de la ideología. El autor denuncia lo que considera una «mentira compulsiva» y un uso indiscriminado de los recursos públicos, señalando que la sociedad española corre el riesgo de normalizar la falta de transparencia.
Uno de los aspectos más destacados del artículo es la señal que lanza sobre cómo las subvenciones y la publicidad institucional permiten influir en los medios de comunicación, algo que, según Malo de Molina, erosiona la autonomía periodística y transforma a las redacciones en instrumentos de difusión gubernamental.
Consistencia con su obra: «La Pirámide de la Libertad»
Este análisis no es un hecho aislado en la trayectoria del autor. Existe una coherencia directa con las tesis expuestas en su libro «La Pirámide de la Libertad» (2021). En dicha obra, Malo de Molina establece que la democracia solo es sostenible si se respetan los derechos humanos, la economía de mercado y, fundamentalmente, la libertad individual frente al intervencionismo estatal.
Al igual que en sus obras anteriores como «El mercado de las ideas», el autor reafirma que la erosión en la separación de poderes, en particular el afán del Ejecutivo por influir en el Poder Judicial, constituye la mayor amenaza para el sistema. Según Malo de Molina, la estructura fundamental de una sociedad libre se resquebraja cuando el Estado limita la autonomía de los ciudadanos y de las instituciones encargadas de supervisarlo.
Sobre Carlos Malo de Molina
Carlos Malo de Molina es un reconocido sociólogo y consultor político con una amplia trayectoria internacional. Como fundador de Sigma Dos y asesor de distintos gobiernos y movimientos democráticos en Iberoamérica, ha centrado gran parte de su labor en examinar las dinámicas sociales y el estado de las democracias occidentales. Ha publicado numerosos libros que han influido de forma notable en el análisis sociopolítico en España a lo largo de las últimas décadas.
La autoridad de Carlos Malo de Molina para realizar este análisis proviene de su papel como «notario» de la evolución social de España. Sus primeros libros, como «La conducta sexual de los españoles» (1988), no eran solo estudios sobre la intimidad, sino radiografías de una sociedad que despertaba a la libertad tras décadas de dictadura.
Posteriormente, con «La Tercera Vía en España» (1999) y «Ocho años que cambiaron España» (2004), Malo de Molina analizó la consolidación del bipartidismo y la alternancia de poder. Al comparar esos textos con su artículo actual, se percibe una profunda preocupación: mientras que en los años 90 y 2000 el autor celebraba la madurez de las instituciones, en 2025/2026 alerta sobre su fragilidad.
Un llamado a la resistencia civil e institucional
El artículo de Malo de Molina cierra con una advertencia: la democracia rara vez desaparece de manera abrupta, sino que se desgasta lentamente entre innumerables pequeños golpes. Su reflexión exhorta tanto a la ciudadanía como a los profesionales de la comunicación a reavivar el espíritu crítico que él mismo ha promovido en sus obras durante cuatro décadas.
La consistencia que define a Carlos Malo de Molina constituye su valor más sólido. No se presenta como un analista que ajusta su postura según sopla el clima político, sino como un pensador que, desde «La Pirámide de la Libertad» hasta sus reflexiones cotidianas, sostiene una idea irrenunciable: el poder requiere límites, y cuando un dirigente intenta rebasarlos, la sociedad tiene la responsabilidad ética de señalarlo.